A Chile para conocer a mi novio 
Lo debes saber...
Regina Sedelke reiste nach Chile, um den Mann zu treffen, den sie via Internet kennengelernt hatte. Nach dem ersten realen Treffen und einer atemberaubenden Reise durch das Land, kehrte sie nach Deutschland zurück, um die Hochzeit vorzubereiten.
Por Regina Sedelke
Cuando partí del aeropuerto de Hannover estaba bastante nerviosa. Por primera vez viajaba tan lejos. El avión me llevaría a Chile, para conocer a mi novio, un escritor chileno, con quien "pololeaba", como dicen los chilenos, hace un año por internet.
Viajaba para conocerle a él y a toda su familia, la cual era muy numerosa, muchos tíos, tías, primos. También, para asistir al lanzamiento de su tercer libro que publicó bajo el seudónimo de Paul Ritz Danckovic.
El viaje fue muy tenso, pero después de haber aterrizado en Chile y haber pasado por la aduana y el control de migración, me tranquilicé pronto, al ser tan bien acogida por él y sus padres.
Él vivía en San Antonio, un puerto de la V región. Era muy diferente a la ciudades alemanas, pero sin embargo me gustó mucho, sobre todo el paseo Bellamar y las extensas costas, donde se podía ver, así sin más, lobos marinos que tomaban el sol libremente en las rocas acompañados de una fauna de aves marinas, como pelícanos, gaviotas, patos, yecos y otros.
Con toda la familia hicimos una aventura, en la micro de su padre, por todo el litoral central, kilómetros y kilómetros de costa, mar y playa. Me llamó mucho la atención la diferencia que había entre estos balnearios y las poblaciones, que también visité. Por una parte, el lujo era extremo, y en las poblaciones las casas apenas se sostenían.
Un fin de semana visitamos la capital, Santiago. Primero fuimos al cerro Santa Lucía, donde hay una Virgen que estaba sobre una media luna y pisaba una serpiente. Mi novio se preguntó qué significaba eso y nadie se atrevió, como buen chileno tímido, a preguntar; como dicen ellos, se hicieron los "weones" (desentendidos). Yo, intrigada, fui a la oficina de turismo, para salir de la duda, y el empleado de allí me lo explicó muy caballerosamente.
El significado era el siguiente: La luna es lo bueno para todo el mundo y nos protege de noche, y ella es la única mujer capaz de protegernos del mal, pisando la serpiente.
Recorrimos también la capital, la Plaza de Armas, la Catedral, el paseo Ahumada, la Moneda, donde vi las huellas y los vestigios de las bombas del golpe de 1973, que aún permanecen.
Finalmente regresé junto con él a Alemania, para realizar los trámites para el matrimonio.
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COMENTARIOS
el cerro en la foto es el cerro san cristobal!