El Salvador: Turismo por antiguo territorio guerrillero 
29.03.2010
In den Achtzigern war El Salvador Thema in der Weltpresse – wegen des Bürgerkriegs, der Todesschwadronen und der Guerrilla. Seit 1992 herrscht Frieden im Land, und im Departement Morazán, einem der Hauptschauplätze des Bürgerkriegs, entstehen Tourismusprojekte, wo die Besucher das Land kennen lernen – geführt von ehemaligen Guerrillakämpfern.
por Elsa Mogollón
Cuando se inició la guerra civil en El Salvador, Leonor Márquez Hernández tenía cinco años. Había nacido en el cantón La Guacamaya, departamento de Morazán. Un caserío de campesinos pobres que tuvo que abandonar con su familia cuando la represión de las Fuerzas Armadas se hizo insoportable. Cruzaron la frontera sólo con lo puesto, y se instalaron –como cientos de familias salvadoreñas– en un campo de refugiados en Colomoncagua, Honduras.Ocho años después regresó clandestinamente a El Salvador, dejando atrás su escuela del campo de refugiados, a su madre y hermanos, para formar parte del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Tenía sólo 13 años.
Hoy, su cuerpo menudo y ágil recorre los mismos intrincados senderos que usaban los subversivos en las montañas de Perquín, la otrora capital guerrillera. 18 años después de terminado el conflicto armado, Leonor Márquez se desplaza cautelosa y ágil por los tatus, túneles o madrigueras ideadas por la guerrilla para esconderse. Ahora no la siguen sus compañeros guerrilleros, sino un grupo de turistas europeos que hace la Ruta de Paz, un destino ecoturístico que combina bosques de roble y pino, cascadas e imponentes ríos con la experiencia vivida por ex guerrilleros. El Salvador ha ideado el “turismo guerrillero” como una forma de exorcizar los fantasmas de la violencia y de recuperar económicamente una zona deprimida por doce años de conflicto armado. Así lo cree el presidente del país, Mauricio Funes: “El turismo es una actividad que puede contribuir a acabar con la pobreza”.
De radista a guía turística
Junto con Leonor Márquez, otras treinta niñas ingresaron en la guerrilla en el mes de diciembre de 1987; la mayoría, de entre 13 y 18 años. Como sabían leer y escribir, les asignaron el cargo de “radistas”, es decir, se encargaban de las radiocomunicaciones, aprendieron el uso de las claves y a copiar mensajes en segundos; pero también recibieron un entrenamiento en el manejo del fusil, la lucha cuerpo a cuerpo o el lanzamiento de granadas: todo lo que se necesita para sobrevivir y para luchar en una guerrilla.
Hoy, de poco le sirve lo que aprendió en la guerrilla, pero sí su experiencia como ser humano; la certeza de no querer vivir nunca más una guerra como la salvadoreña, en la que murieron 75.000 personas y ocho mil desaparecieron. Leonor Márquez trabaja contando la historia de esta cruenta guerra civil para que sus hijas no sufran un combate como aquella ofensiva del FMLN llamada “al tope y punto”, en 1989, en la que estuvo a punto de perder la vida, y que hoy recuerda como una película, como un sueño.
Después de la firma de los Acuerdos de Paz, se crea en Perquín una ruta turística por los territorios de la guerrilla, que combina cultura, historia y naturaleza. Ahora, un 75 % de los ex combatientes de la zona de Morazán se dedica al trabajo de turismo. Leonor es una más.
Sigue leyendo en ECOS 04/10, págs. 38-42.
(hier) Häuseransammlung
Armee
mit dem, was sie am Leib hatten
Flüchtlingslager
heimlich, Untergrund-
(hier) zierlich
verschlungen
Wege, Pfade
die Aufständischen
ehemals
sich bewegen
vorsichtig; behutsam
Schlupfwinkel
erfunden, ausgedacht
Eichenwald
Kiefer
Wasserfälle
austreiben
zurückgewinnen
(hier) heruntergekommen
zuweisen
Posten, Funktion
(Aufgabe) übernehmen
Codes, Verschlüsselungen
Gewehr
Nahkampf
Gewissheit
blutig
(etwa) aufs Ganze und fertig
dedicarse a:(hier) tätig sein bei
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COMENTARIOS
Gracias por este artículo sobre un país que me interesa mucho!