Lago Titicaca: Las islas flotantes de los uros 
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Lugares mágicos ist das praktische Reiseheft von ECOS mit ausgewählten Orten der spanischsprachigen Welt. Die neue Ausgabe März 2011 führt uns zum Titicaca-See zwischen Peru und Bolivien.
Texto: Eugenia Barrios
Foto: Shutterstock
Al pie del lago Titicaca, en una amplia bahía, se encuentra la ciudad colonial de San Carlos de Puno, desde donde saldremos a recorrer el lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo.
En la antigüedad, la cultura prehispánica más importante en la zona fue la aimara; después llegaron los quechuas. Aquí existe la leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo, quienes surgieron de las aguas del lago Titicaca para fundar el Imperio de los Incas.
En la época del virreinato del Perú, Puno fue paso obligado de los viajeros que iban a Potosí (Bolivia), lo que la convirtió en una ciudad muy importante. Del siglo XVIII data su hermosa catedral, que resalta por la calidad de su estructura y sus tallados en piedra.
Desde Puno se puede ir a Bolivia en barco, en dos horas, o en bus, en siete horas. Pero nosotros decidimos recorrer las islas más cercanas y hacer una excursión a las "islas flotantes de los uros".
Challwa Jacha significa pez grande y es una de las 30 islas flotantes que han construido los indígenas uros en el lago Titicaca. En total hay más de 2.500 habitantes en estas islas hechas de totora. Jorge Virka es el presidente de la isla Challwa Jacha. Él nos explica cómo hacen las islas: la totora es cortada durante el verano, cuando baja el nivel de las aguas del lago. Las raíces y tallos se atan con cuerdas y se forma una plataforma de tres metros de grosor. Sobre la plataforma se colocan las casas, también hechas con esta hierba. Los uros tardan un año en construir una isla artificial y la duración de la misma es de unos 40 años; después, la vieja isla sirve como abono para cultivos.
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