Argentina. El país que no fue

    Cerro Torre and Fitz Roy, Route 23, El Chalten, Patagonia Argentina
    Von Martín Caparrós

    Había una vez un país que se creyó capaz de todo –y que, por un momento, consiguió convencer a muchos de lo que seríadass es das wärede que lo sería–.
    A principios del siglo pasado, la Argentina era una de las diez naciones más ricas del mundo: rebosante deüberquellend vorrebosante de ganados y cereales, repleta de minerales y petróleo, mimarverwöhnenmimada por los climas,apetecer(hier) begehren apetecida por inmigrantes de todos los rincones, prometía ser una de las potencias del futuro. Y lo siguió prometiendo, durante algunas décadas,hasta que ya ni esobis es nicht einmal mehr ein Versprechen war hasta que ya ni eso.

    Es rara la historia de Argentina: no es probable que nadie pueda discutirle seriamente su título de gran fracaso de los últimos cien años. Y es raro ser un argentino: vivir extrañar(hier) vermissenextrañando lo que nunca fuimos; eso que, quizá, podríamos haber sido –o quizá no, pero la duda alcanza para el mito–.
    Y alcanzó, durante décadas, para convencernos de que éramos algo distinto: algo mejor. No nos creíamos latinoamericanos, porque –a diferencia del continente entonces– éramos un país de clase media con cierta paz, mucha comida, buena educación y salud públicas. No nos lo creíamos tampoco porque, racistas, parecíamos europeos y nos lo creíamos. Si algo pasó en la Argentina en las últimas décadas, fue un procesoacelerado/abeschleunigt acelerado de latinoamericanización –con perdón– en el peor sentido de la palabra: de aumento de las desigualdades, de la formación(hier) Entstehungformación de un sector definitivamente marginado, de privatización de la educación y la salud, deel incrementoZunahme incremento de la violencia y la inseguridad.

    Nos vemos más parecidos a lo que somos, aunque duela               

    Todo en esta lista puede parecer negativo. No lo es: la latinoamericanización –con perdón– también nos ha puesto de acuerdo con nosotros mismos. Nos vemos más parecidos a lo que somos, aunque duela. Así, ese país que no fue sigue buscando su camino: quiere ser algo, aunque no siempre sabe qué. Y así, desde esa identidad confusa, empiezo por casa este recorrido por ese continente desbordado/a de(hier) überfließend vordesbordado de contenidos: América Latina.

     

    Lea aquí una entrevista con el autor:

    Martín Caparrós

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 5/2016. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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