Blog: Todo va a salir bien

    Elsa Mogollón – Wendeborn
    Von Elsa Mogollón-Wendeborn

    El lujo de enfermarse

    Desde que los gobiernos de América Latina pidieron a su población que se quedara en casa, comenzó una tragedia silenciosa para millones de personas que viven de la economía informal. El famoso “rebusque”, como le llaman en Colombia.

    Esas personas no pueden parar; no pueden encerrarse en su casa. Si no venden en sus puestos ambulantes en la calle no tienen con qué comer. Para ellos enfermarse es un lujo que no se pueden permitir. Ninguno de ellos cuenta con protección médica y nadie paga sus salarios si están enfermos.

    Con la clase media latinoamericana quedándose en su casa, los trabajadores informales han perdido ya más del 70 % de sus ingresos. A pesar de las restricciones, muchos salen a vender para no perder el 30% restante, aunque con ello corran el riesgo de contagiarse.

    Los vendedores de frutas en las calles de Cartagena, en Colombia, o de tortillas en Ciudad de México, conforman la mayoría de los trabajadores de la región, viven de lo que venden en el día y no tienen grandes ahorros que los ayuden a superar el confinamiento, ni acceso a créditos o ayuda del Estado.

    América Latina está ante la disyuntiva: o cientos de personas se mueren cada día por el coronavirus o cientos de personas se mueren porque no tienen con qué comer. En el subcontinente enfermarse es un lujo.

     

    esMadrid.com

    Para esta Semana Santa mi marido y yo habíamos planeado un viaje a Madrid. Volábamos el lunes, permanecíamos unos tres días en la capital y después iríamos en auto hasta Cantabria. Lo teníamos todo preparado: el vuelo, los hoteles, paseos a pueblos con encanto, incluso reservaciones en restaurantes de vanguardia. Pero el coronavirus nos obligó a interrumpir los planes. Ahora hago vacaciones en casa.

    Sin embargo, la ilusión de volver a Madrid continuaba y pensé en: ¿por qué no disfrutar de sus calles, monumentos o parques desde mi casa? Entonces encontré que la oficina de Turismo del Ayuntamiento de Madrid ha diseñado una campaña de comunicación digital que nos permite, a través de las redes sociales, visitar la ciudad sin movernos de casa.

    En esMadrid.com podemos ver visitas guiadas virtuales, curiosidades y preguntas sobre Madrid, vídeos, fotos… Me ha gustado mucho la idea de #MadridDesdeMiVentana porque invita a todos los madrileños a través de Instagram a compartir una foto desde su ventana. Se ven rincones hermosos y desconocidos. De esta manera, nosotros podemos disfrutar de cientos de miradas íntimas de la ciudad.

    Pero mi vídeo preferido es este:

    Aquí, Madrid nos cuenta que volverá a latir; que como en otras ocasiones a lo largo de su historia, sus habitantes se han unido para luchar contra la pandemia y saldrán victoriosos de esta lucha. Será así porque juntos nunca hemos perdido. ¡Gracias, Madrid!

     

    Cumpleaños

    Dos compañeros de la redacción han cumplido años en tiempos de cuarentena. En una teleconferencia les cantamos el Cumpleaños feliz virtual. Un poco desafinados, pero con el mismo entusiasmo que nos caracteriza. No pudimos abrazarlos ni felicitarlos como hubiéramos querido. Ni pudimos beber el tradicional cava acompañado de un helado, que ya se ha vuelto legendario en la redacción de ECOS. No sabíamos qué decirles, cómo alegrarles el momento.

    Esto de celebrar sin amigos es una experiencia nueva para todos nosotros. Estábamos un poco desconcertados. Pero nos prometimos celebrar cuando pudiéramos volver a vernos, cuando pudiéramos regresar a la oficina y descorchar con energía la botella de cava y levantar todos la copa para desearles a nuestros colegas: un cumpleaños feliz.

     

    Abuelas

    Mi esposo es pediatra y él siempre dice que los seres humanos necesitamos dos generaciones para criar a nuestros hijos. No basta con una madre o un padre. Las abuelas y abuelos son necesarios para darle a un cachorro de humano el cariño y el apoyo que necesita para desarrollarse mejor.

    Mis hijos disfrutan todavía de su abuela. Una mujer muy amante de la naturaleza que les ha enseñado desde niños los nombres de las hierbas, flores y árboles que se encuentran a nuestro alrededor y les ha inculcado el valor de la naturaleza y la necesidad de protegerla.

    Ahora ellos están muy preocupados por ella. Temen visitarla, abrazarla o acompañarla al médico. Cuando deben llevarla a una consultan se ponen ropa recién lavada, guantes y máscara protectora. La ayudan a subir y bajar las escaleras, pero no puedan apapachar porque temen que se contagie sin que ellos lo sepan.

    La abuela está extrañando los abrazos y las caricias de sus nietos. Ellos ahora solo pueden darle besos de aire.

     

    Resiliencia

    En estos días he estado pensando en esta palabra que se había puesto de moda últimamente y que ahora cobra más protagonismo. La resiliencia es la capacidad que tenemos los seres humanos de adaptarnos positivamente a las situaciones adversas.

    Esta pandemia por el brote del coronavirus podemos verla como un gran problema que destruirá gran parte de la humanidad, o como un gran desafío que tenemos que superar todos los habitantes del planeta ayudándonos los unos a los otros.

    Aprender, reaprender, cambiar, evolucionar, reescribir… todas estas palabras podemos hacerlas nuestras en este momento y con ellas cambiar nuestra la aptitud frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro.

    La educación, las relaciones familiares y los contextos sociales nos ayudan a fomentar la resiliencia y al mismo tiempo, nuestra autoestima. Necesitamos una buena capacidad de resiliencia para superar los obstáculos que nos presente la vida.

     

    Teatro

    Los amigos de ECOS ya conocen a Blanca Li, por la entrevista que publicamos el año pasado en ECOS 13/19. La coreógrafa española, es la directora de los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid, y ha desarrollado su carrera en Nueva York, Berlín y Marrakech.

    Sus creaciones mezclan la danza contemporánea con el hip hop, el ballet, la música electrónica, la ópera y el circo, pero sin olvidar sus raíces españolas, con pinceladas de flamenco aquí y allá.

    Con motivo del Día Mundial del Teatro, que se celebró el viernes pasado, la directora de los Teatros del Canal inauguró La Cuarta Sala del Canal con una creación propia.

    En este espacio creativo los artistas presentan todos los días a las 18:00 horas sus obras de teatro desde casa. Estas obras nos permite escuchar español con una excelente dicción e interpretación. De esta forma el teatro nos mantiene unidos y nos hace soñar desde casa.

    No se pierdan la obra de hoy a las 18:00 horas.

     

    Tu poema favorito

    Hoy tengo el reto de declamar de memoria uno de mis poemas favoritos. Le conté a mis hijos y a mi marido, que en el próximo número de ECOS publicaremos 25 libros de poesía recomendados por la redacción. Seleccionamos 25 poemarios de Pablo Neruda, Antonio Machado, Álvaro Vallejo, Piedad Bonnett, Ida Vitale, Federico García Lorca, José Hierro, entre otros.

    Todos en casa se entusiasmaron tanto que comenzaron por recordar sus poemas favoritos. Poco después tenía a toda la familia declamando: Der Panther (Rainer Maria Rilke), Die Bürgschaft (Friedrich Schiller), A Solas (Ismael Enrique Arciniegas), der Werwolf (Christian Morgensterns) o Hágamos un trato (Mario Benedetti).

    Algunos no estuvieron a la altura y en medio del poema se olvidaron de un verso, mientras otros ya querían recitar el poema siguiente.

    Nos dimos una semana para recordar todas las estrofas o aprendernos un poema nuevo, en caso de que el elegido fuese muy largo.

    Hoy ha llegado el esperado día: esta noche en la mesa, después de cenar, cada uno de nosotros recitará uno de sus poemas favoritos.

    Tú también puedes hacerlo. Recuerda tu poema favorito y recítalo ante tu familia: hagamos ese trato.

    “(...) pero hagamos un trato
    yo quisiera contar
    con usted

    es tan lindo
    saber que usted existe
    uno se siente vivo
    y cuando digo esto
    quiero decir contar
    aunque sea hasta dos
    aunque sea hasta cinco
    no ya para que acuda
    presurosa en mi auxilio
    sino para saber
    a ciencia cierta
    que usted sabe que puede
    contar conmigo.”

    Marío Benedetti, Hagamos un trato.

     

    ECOS en casa

    El brote mundial del virus Covid-19 nos ha obligado no solo a trabajar desde casa sino que también ha exigido el cierre de muchos establecimientos como aeropuertos, restaurantes, oficinas y puestos de venta de revistas.

    Para asegurarse de que no tenga que prescindir de ECOS mientras tanto, y pueda seguir aprendiendo español en casa, puede pedir nuestro número actual sobre Bolivia en este enlace, ya sea como revista impresa o electrónica de forma gratuita.

    Para garantizar a los suscriptores que reciban su revista, en caso de tener problemas en el envío por correo, hemos coordinado la distribución de una edición digital que le llegará por adelantado a su dirección de e-mail.

    Si aún no ha introducido una dirección de correo electrónico en su cuenta de cliente, puede hacerlo en cualquier momento en nuestro portal de servicios en línea. Lo más importante es que aún sin salir de la casa pueda seguir aprendiendo y practicando español.

     

    Jardín

    Vivo en un edificio de cinco pisos, en el que viven muchas familias con niños grandes y pequeños. El edificio tiene un amplio jardín con terraza que todos podemos usar.

    Las escuelas, institutos e incluso las universidades están cerrados hasta el 19 de abril, por lo que el edificio está ahora lleno de niños y jóvenes mirando todos por la ventana y deseando salir a la calle a jugar o encontrarse con sus amigos.

    Para evitar contagios o encuentros con los vecinos hemos organizado un calendario en Doodle para las visitas al jardín. Cada familia escribe cuándo bajar al jardín. Una herramienta, que conocía solo del trabajo, nos sirve ahora para distribuir el tiempo de recreo en el jardín.

    Así nadie se encuentra en las escaleras o el pasillo, y los niños pueden jugar un rato en el jardín.

     

    Aplausos

    Desde que están los españoles en casa, la gente sale a los balcones a las 20:00 horas y aplaude a todo el personal sanitario, de servicio de recolección de basuras, atención al cliente en los supermercados, bomberos, policías… Incluso en algunos lugares de Andalucía también suena por los altavoces… la salve marinera. En Huelva, por ejemplo, ponen la canción de "Resistiré" - del Dúo Dinámico-.

    Al principio estaba programado para las diez de la noche, pero lo cambiaron a las ocho para que participen los niños. Y participan. Salen a los balcones y con linternas en la mano cantan o aplauden.

    Ahora en Alemania  circula la propuesta de hacer lo mismo:  aplaudir a las 21:00 horas para dar las gracias a los sanitarios que están trabajando por todos nosotros. Al mismo tiempo es una forma de  “comunión”, una forma de decir: “unidos, venceremos todos los obstáculos”.

     

    Corona

    La palabra "corona" proviene del latín corōna y significa: "aro, hecho de flores, de ramas o de metal, que ciñe la cabeza y se usa como adorno, insignia honorífica o símbolo de dignidad o realeza", según el diccionario de la Real Academia Española, RAE.

    También designa la cima de una colina, un galardón o recompensa, la moneda de Dinamarca, una aureola, entre otros; y escrita con mayúscula se refiere a la jefatura del Estado en un régimen monárquico. En realidad todos los significados de la palabra corona son bastante positivos.

    ¿Y por qué llamar así a un ¡virus!? Tal vez por la acepción: "rueda pequeña y dentada que, en algunos relojes de bolsillo o de pulsera, sirve para darles cuerda o ponerlos en hora".

    Si vemos una foto del coronavirus nos damos cuenta de que es una rueda pequeña y dentada, y que se asemeja a la corona del sol por los picos que sobresalen de sus membranas.

    Pero volviendo a lo positivo de esta palabra, también tenemos el verbo "coronar", que en una de sus acepciones significa premiar o recompensar.

    Al final de esta semanas de encierro vamos todos a coronar nuestro esfuerzo.

    Ya lo verán: todo va a estar bien.

     

    Teletrabajo

    Desde que la Organización Mundial de la salud declaró la pandemia por el brote del coronavirus el mundo quedó en vilo. Y nosotros también. ¿Qué significa esto para ECOS?, ¿podremos seguir produciendo la revista?, ¿logrará la revista llegar a los quioscos?, ¿podrá usted recibirla en casa? Estas y decenas de preguntas más nos hemos planteado en estas últimas semanas.

    La dirección de la editorial Spotlight Verlag tomó la decisión de enviar todo su equipo de redacción a casa hasta nueva orden y con un gran esfuerzo del departamento de informática lo estamos logrando. Desde ahora trabajaremos a distancia con el mismo entusiasmo y dedicación con el que lo hacemos desde la redacción ubicada en la Kistlerhofstrasse de Múnich.

    Para no distanciarme mucho, pues nosotros los latinos y españoles necesitamos a montones del calor humano, estaré compartiendo las impresiones, logro y fracasos, de mi teletrabajo y del equipo de redacción de ECOS.

    ¡No estamos solos en esta hora difícil, estamos unidos virtualmente!

    Neugierig auf mehr?

    Dann nutzen Sie die Möglichkeit und stellen Sie sich ihr optimales Abo ganz nach Ihren Wünschen zusammen.

    Werbung
    <
    >