Derribos

    AVANZADO
    Zwei Hände
    Von Mercedes Abad

    Dicen que no hay mal tan malo que no resulte de él algo bueno. Se me ocurre un ejemplo estupendo. Si sus vacaciones de verano no han sido en absoluto lo que soñaba, quizá no es usted tan desafortunado. Si fue a la playa y no pudo bañarse porque había la medusaQuallemedusas, o si las medusas le picaron y ahora tiene amargos recuerdos en forma de cicatrices, quizá no es usted tan desafortunado. Si lo acribillar(ugs.) durchlöchern, durchsiebenacribillaron los mosquitos, o si pilló una gripe o una la disenteríaRuhrdisentería que le arruinó el viaje, quizá no es usted tan desafortunado. Si fue a un lugar esperando buen tiempo y no paró de llover, quizá no es usted tan desafortunado. Si fue a un lugar donde esperaba encontrar calma y soledad y tenía vecinos juerguista(ugs.) feierwütig, feierfreudigjuerguistas y ruidosos que le impidieron descansar, quizá no debe lamentarse de su mala suerte. Si alquiló usted un velero soñando románticos destinos y luego se encontró echando el ancla en bahías abarrotado/a deüberfüllt mitabarrotadas de otros barcos con música hortera(ugs.) geschmackloshortera a todo volumen, quizá no es usted tan desafortunado. Estamos todo el año quejándonos del trabajo y soñando con las vacaciones de veranoy ahorrando euro a euro para largarnoslejos del mundanal ruidoweitab vom Lärm der Welt lejos del mundanal ruido–, y luego las cosas casi nunca son como las habíamos deseado y a veces regresamos ligeramente frustrados, aunque ni siquiera nos atrevamos a confesárnoslo a nosotros mismos. Sin embargo, ¿se han detenido alguna vez a pensar en lo que habría pasado si todo hubiera salido a la perfección? ¿Qué habría pasado si el tiempo hubiera sido magnífico, si todos los hoteles hubieran sido fantásticos, si todas las comidas

    ... no hay mal tan malo que no resulte de él algo bueno 

    hubieran sido exquisitas, si no hubiéramos tenido, como Ulises, la vicisitudZwischenfall, Ereignisvicisitudes a lo largo de esas soñadas vacaciones, ya sean en tránsito o en un solo lugar? La respuesta es sencilla: si todo hubiera estado a la altura de nuestros sueños, si nada hubiera salido por lo menos un poco mal, regresar a nuestro hogar se nos habría hecho mucho más duro. ríanse ustedes devergessen Sie...Ríanse ustedes de los trabajos de Hércules. Tras unas vacaciones idílicas y sin desastres, volver a la rutina y al trabajo sería un el suplicioQual, Martersuplicio. En cambio, si las vacaciones han tenido su dosis más o menos grande de catástrofe, volver al hogar no sólo no es insoportable sino que, en el fondo de nosotros mismos, lo estamos deseando. Por eso, yo creo que lo mejor son unas vacaciones bien largas. Nada de una semanita, sino un mínimo de tres si te lo puedes permitir, aunque sea alojándote en hoteles más modestos. Lo suficiente en todo caso para empezar a sentir añoranza por el hogar. En alemán tienen ustedes dos palabras muy bellas: Fernweh y Heimweh. Si todo el año sufrimos de Fernweh, las vacaciones deberían servirnos para acabar con un poco de Heimweh, y así reconciliarnos durante un rato con nuestra vida y no pensar siempre que la vida de verdad está en otra parte. Además, recuerden que lo que contamos a nuestro regreso casi nunca es lo bueno, sino lo catastrófico. Paradójicamente, lo que salió mal es siempre más resultón(ugs.) anziehend, angenehmresultón y divertido para contarlo. El paraíso siempre ha tenido menos tener gancho(ugs.) Reiz haben, reizvoll seingancho literario que el infierno. La historia de veras emocionante empieza cuando a Adán y Eva los expulsan del paraíso. Si todo saliera bien, ¿de qué diablos hablaríamos? Así que, ya saben: como decimos en España, no hay mal que por bien no vengaalles Schlechte hat auch sein Gutesno hay mal que por bien no venga. O: quien no se consuela es porque no quiere.

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