En público

    AVANZADO
    Zwei Hände
    Von Mercedes Abad

    Hará unos quince años fui a dar una serie de charlas a universidades de Estados Unidos, y cuál no sería mi sorpresa al ver que muchos alumnos comían y bebían durante las conferencias. Y no sólo eso, sino que no lo hacían furtivamenteheimlichfurtivamente, sino con la mayor tranquilidad. Por aquel entonces, en España era imposible ver a alguien zampándose tan ricamentevoller Genusstan ricamente una ensalada o un plato de pasta mientras asistía a una conferencia. A menos que la persona en cuestión tuviera un certificado donde su médico afirmase que no podía pasar más de una hora sin comer algo, se habría considerado de mala educación.

    Pero ahora las cosas están cambiando, y nuestra costumbre mediterránea de comer en sitios concebidos para ello —el comedor de casa o del trabajo, el restaurante o, si me apuran(ugs., hier) wenn Sie wollensi me apuran, un rincón apartado en un parque— empieza a dar señales de desfallecimiento. Ya no es sólo que la gente coma palomitas y patatas fritas y otras cosas igual de crujientes y ruidosas en las salas de cine que, por cierto, se arruinarían si no completasen sus ingresos con la venta de esos productos. Ya no es sólo que la la masticatoria(ugs.) Gekauemasticatoria de tu vecino en el cine te impida meterte por completo en la película y a veces llegue incluso a excitar tu instinto asesino. Ahora hay cada vez más personas que comen sin inmutarseunerschütterlich, in aller Ruhesin inmutarse en los transportes públicos.

    No hay olor que llegue tan lejos ni sea tan persistente como el de las mandarinas

    Me dirán ustedes que me estoy convirtiendo en un el vejestorio cascarrabias(hier, ugs.) alte Meckerhexevejestorio cascarrabias, y quizá tengan razón, pero la verdad es que no puedo evitar sorprenderme cuando veo a alguien, sentado en estrecha proximidad de otrosel/la congénere(ugs.) Artgenosse/in congéneres, en el tren, el metro o el tranvía, sacar su bocadillo de jamón o de chorizo y ponerse a comer en público con admirable serenidad. Yo, desde luego, no disfrutaría del bocadillo. me daría corte(ugs.) es wäre mir peinlichMe daría corte y se me indigestaríaes würde mir schlecht bekommense me indigestaría. Para empezar, me avergonzaría que se oyera mi masticatoria. En un restaurante, la propia masticatoria impide oír la de los demás, por furiosa que esta sea y, además, todo el mundo se halla en la misma situación.

    En cambio, en un vagón de tren, una persona roer(ugs.) nagen (an)royendo una tostada se oye a bastante distancia. Es cierto que muchas de las personas que van en transporte público no oirían masticar ni a un elefante porque van escuchando música con sus auriculares. Pero, ¿y los olores? ¿No hay algo obsceno en la idea de imponer al vecino el invasivo aroma del chorizo que te comes? Los olores de comida no suelen ser muy agradables fuera de contexto, y todos tenemos alguno que nos repugna especialmente. Yo confieso que puedo soportar el chorizo y el jamón, aunque hace días tuve una vecina en el tranvía que tenía problemas para desgarrarlösen; zerreißendesgarrar las lonchas de jamón, y en algún momento se le quedó colgando un trozo y temí que el jamón acabara en mis pantalones.

    Sin embargo, lo que llevo peor en materia de vecinos de tren son los que comen bocadillos de atún. Y eso que me encanta el atún. Pero cuando me voy a subir a un tren, siempre le pido a laslas Instancias SuperioresHöhere Mächte Instancias Superiores que no me pongan a un comedor de atún al lado porque, fuera de contexto, el olor a atún en lata me revuelve el estómago. ¿Y las mandarinas? ¡Tan pequeñas pero tan matonas! No hay olor que llegue tan lejos ni sea tan persistente como el de las mandarinas. Basta que una sola persona mondarschälenmonde una mandarina en un vagón para que todo apeste a mandarina.

     

    Otros artículos de la autora:

    Oda a la errata

    Neugierig auf mehr?

    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 4/2017. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

    Werbung
    <
    >