Florida: Juventud, dinero y demás tonterías

    Florida
    Von Martín Caparrós

    Seguro que había flores, pero no era eso lo que buscaban aquellos el deliranteWahnsinnige/rdelirantes que se lanzaron a caminar por sus el manglarMangrovenwaldmanglares, sus bosques tropicales, sus los apalachesAppalachenapalaches y mayaimiMiamismayaimis, sus cocodrilos y otras la desazónUnbehagen, unerfreuliche Dingedesazones. Corría 1513, y Juan Ponce de León, el primer español que llegó a Florida, había convencido a doscientos locos como él –incluyendo mujeres y negros– de que en algún lugar de esos perdidos encontrarían montañas de oro y la Fuente de la Eterna Juventud.
    Los buscaron, no los encontraron, las flechas y las enfermedades los fueron acabando. Pero, desde entonces, con sus altos y bajos, la Florida estuvo ligada a esa doble ilusión: dinero y juventud. Así fue en 1896 cuando un par de aventureros, Julia Tuttle y Henry Flagler, se inventaron una ciudad en su costa más sur. Miami fue, por unas décadas, refugio de jugadores, contrabandistas y banqueros, pero caer en desgraciain Ungnade fallencayó en desgracia en los ’60, cuando los cubanos que se escapaban de su revolución le cambiaron las costumbres y la lengua.

    Miami es el mejor crisol de la cultura pop-hortera-nuevorrica y también un mejunje de culturas formando una distinta


    Por un tiempo Miami, la capital de la Florida, se volvió una antesala para el el camposantoFriedhofcamposanto: sus enormes hoteles art déco, bellísimos, semiabandonados, sólo albergaban viejos del norte frío que, aunque no podían recuperar la juventud, conseguían morirse calentitos. Hasta que, en los ’90, la ciudad revivió y volvió a encontrarse con su destino Ponce de León. Y se convirtió en una imprevisto/aunerwartetimprevista capital de América Latina: más spanish que inglés, más explosión hispana que foco americano.
    Miami, ahora, es el mejor el crisolSchmelztiegelcrisol de la cultura pop-hortera(ugs.) geschmacklos, prollighortera-nuevorrica, y es, también, un el mejunje(ugs.) Mixturmejunje de culturas formando una distinta: restos de Cuba, de Nueva York judío, de Port-au-Prince, de Medellín y Rio, Palermo y Miraflores sobre un decorado de mar Caribe, el flamboyánFlammenbaumflamboyanes y plata, mucha plata: plata sucia, mafias diversas, políticos ladrones, financistas ladrones, escapados varios, pobres y otros migrantes, chicas bonitas, cantantes malos, vendedores de nada,el buscavidas(ugs.) Lebenskünstler; jd. der sich durchschlagen muss buscavidas de todos los colores. Flores, como siempre, y personas que buscan, como siempre, eterna juventud y oro.

     

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 10/2016. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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