Independencia: Dos siglos de diferencias

    imón Bolívar war ein südamerikanischer Unabhängigkeitskämpfer und lebte von 1783 bis 1830.
    Von Martín Caparrós

    Corren años de bicentenario: algunos más, algunos menos, casi todos los países actuales de América Latina empezaron hace 200 años, cuando declararon su independencia del trono y la corona y la inepcia de España y, al mismo tiempo, su diferencia con todos los demás.

    Eran tiempos –como siempre– raros: la metrópolis estaba tan debilitada, que abandonarla no costó demasiado; lo más complicado era decidir cómo serían los países que nacerían de ese el desaire(hier) Ablehnung, Bruchdesaire. Las unidades políticas de la colonia eran grandes el virreinatoVizekönigreichvirreinatos: se hacía difícil mantenerlas sin un poder central. Los ricos de las capitales de región querían ser ricos de capitales de país, que siempre es más rentable, y se dedicaron a dividir para reinar en ellos.

    Nos quejamos de la la desuniónTrennung, Loslösungde­sunión latinoamericana: construir esa desunión fue la tarea más denodado/akühneldenodada de nuestros prócerbedeutende Persönlichkeitpróceres y nuestros gobernantes y nuestros escritores y nuestros futbolistas durante estos dos siglos. Fue un persistentefortdauernd; hartnäckigpersistente, testarudo/a(ugs.) dickköpfigtestarudo trabajo de desintegración, del que estamos absolutamente orgullosos: buscar y/o crear las diferencias entre territorios y personas que no las tenían bien claras. Convencernos de que un el/la tico/a(ugs.) Costaricaner/intico y un el/la nica(ugs.) Nicaraguanernica son radicalmente distintos aunque vivan igual, de que un el yorugua(ugs.) Uruguayer, Uruelyorugua y un argento(ugs.) Argentinierargento pueden detestarsesich gegenseitig verabscheuendetestarse aunque hablen parecido, de que ese tipo es tu enemigo porque vive cinco kilómetros más allá, arribita del cerro, justo cruzando la frontera.

    La historia de nuestros países es la construcción de esas diferencias –allí donde no siempre las había–. Fueron dos siglos exitosos. Aunque, por supuesto, junto a esos himnos patrioteros donde todos estamos listos para morir y matar y morir matando y matar muriendo, siempre aparece algún llamado a la unidad que tanto nos costó deshacerlösen; zerstörendeshacer. Fueron dos siglos exitosos: si ahora podemos hacer esta sección en que desfilar(Parade, Umzug) vorbeiziehendesfilan los distintos países latinoamericanos es por ese esfuerzo: la desunión no es natural, es un trabajo arduo/amühsamarduo –tan estúpidamente celebrado. Y que viva la patria.

     

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 1/2017. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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