La descolombianización de Colombia

    “Kolumbianisieren” galt jahrelang als Synonym fürs Zerstören eines Staats
    Von Martín Caparrós

    Qué duro habrá sido ser Colombia. Tenían al escritor más famoso del idioma, Gabriel García Márquez, música de novela, mujeres de cuento, paisajes increíbles, y el mundo los conocía por un polvo. Parecía una especialidad: siempre se habían dedicado a despertar al planeta –a espantarle el sueñodie Müdigkeit vertreibenespantarle el sueño–. Primero con un líquido negro, después con un polvito blanco: el país vivió durante décadas de vender café, hasta que se pasó a la cocaína. Y se volvió todavía más violento, y se transformó en un el lugar comúnGemeinplatz, Sprichwortlugar común, y lo conocimos por sus carteles de la droga y sus guerrillas (FARC; ELN) y sus paramilitares y sus el/la desplazado/aVertriebene/rdesplazados y sus miles y miles de muertos; y el verbo “colombianizar” se usó en América Latina para decir “convertir cualquier país en un desastre”.

    Era duro. En los noventa, cuando me hice casi colombiano, Colombia era un país triste, tan desconfiado de sí mismo, tan bajo de forma, que su gran orgullo eran los cinco goles que su selección le había metido a la Argentina en Buenos Aires, en el ’93.

    El verbo “colombianizar” se usó en América Latina para decir “convertir cualquier país en un desastre”

    Después, de a poco(ugs.) vor kurzemde a poco, empezaron a cambiar de bando(ugs.) die Seite wechselncambiar de bando: hacerse hincha de sí mismo(ugs.) Fan von sich selbst werdense hicieron hinchas de sí mismos. Un par de alcaldes de Bogotá –como Antanas Mockus– convencieron a sus paisanos de que vivían en una gran ciudad; Medellín hizo su la campaña de pacificaciónBefriedungskampagnecampaña de pacificación a fuerza de(ugs.) mit Hilfea fuerza de bibliotecas públicas e integración de los más pobres; la economía creció, crecieron las exportaciones no tan excitantes, cedernachlassencedieron el hambre y la violencia, se formó una clase media, y ahora el Gobierno nacional está por firmar la paz –¿definitiva?– con la última gran guerrilla del continente.

    Así que Colombia se descolombianizó –ahora se habla de mexicanización–, y muchos colombianos jactarse deprahlen mitse jactan del escritor más famoso del idioma, la música de novela, las mujeres de cuento, los paisajes increíbles –y hasta le agregan la variedad de especies animales y cierta la bonanzaWohlstandbonanza económica y el esfuerzo de salir del pozo(fig., ugs.) wieder Land sehen, Licht am Ende des Tunnels sehensalir del pozo. Soy, pese a todo, argentino: me resulta entrañableliebenswertentrañable –envidiable– ver cómo un país se consigue razones, más o menos reales, para estar orgulloso de sí mismo.

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 7/2016. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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