Nicaragua: Usos de la esperanza

    Nicaragua
    Von Martín Caparrós

    Siempre recuerdo aquella noche, en la plaza de toros de Las Ventas, Madrid, 19 de julio de 1979. Ya hace tanto tiempo, que parece obsceno: aquella noche en la plaza había un acto de algo, un partido de izquierda cerrando una la campaña electoralWahlkampagne, Wahlkampfcampaña electoral; pero eso, a partir de un momento, no le importó más a nadie. Fue cuando llegó la noticia que muchos esperaban: Anastasio Somoza, el dictador nicaragüense, se había fugado de Managua, los sandinistas entraban en la capital y ganaban una guerra que había durado décadas.

    Nicaragua, un pequeño país centroamericano que nunca había tenido mayor peso, volverse(hier) werdense volvía de pronto algo importante: el nombre de una esperanza renovada. Tras una década de dictaduras y terror en América Latina, una la revuelta popularVolksaufstandrevuelta popular expulsarvertreibenexpulsaba a un tirano. Recuerdo haber pensado, esa misma noche, que había que aprovechar ese momento: que las esperanzas no durarían mucho, que pronto la realidad irrumpirhereinbrechenirrumpiría con su la cara de cuervoKrähengesicht, hässliche Fratzecara de cuervo. Recuerdo haberme preguntado por qué tal pesimismo: yo tenía poco más de veinte años y no debía, me decía, pensar esas cosas.

    Nicaragua se volvía de pronto algo importante: el nombre de una esperanza renovada

    Nicaragua siguió siendo, por unos años más, un nombre fuerte: el sandinismo intentaba acabar con décadas de injusticia, jóvenes del mundo llegaban con ganas de ayudar, muchos creían que allí también se estaba construyendo algo distinto. Hasta que todo empezó a degradarseschlechter werden, verkommendegradarse, y nunca más paró. Ahora Daniel Ortega, aquel líder esperanzadorhoffnungsvoll; vielversprechendesperanzador, tiene todo el poder y no lo suelta; en un continente de corruptos, no hay muchos que lo sean mucho más.

    No me alegra haber tenido razón, aquella noche; es más, me apenarbetrübenapena. Cada vez que la razón le gana a la esperanza, la derrota es profunda; cada vez parece más claro que la única opción es esperar contra toda razón y, si acasoin einem solchen Fallsi acaso, actuar en consecuencia.

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 6/2017. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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