Amazonas: Vivir en la selva peruana

    AVANZADO
    Amazonien: Das Leben in Perus Dschungel
    Von Rolly Valdivia Chávez

    Se equivocan quienes usan la expresión “es la ley de la selva” para explicar que algo es un caos, que no tiene normas ni reglas. Quienes hablan así no conocen el bosque amazónico. Es lógico dejarse engañar por la aparente anarquía de las la trochaPfadtrochas y por los el arrebato(hier fig.) Wutanfallarrebatos que experimentan los el cauce (del río)Flussbettcauces de los ríos en la temporada de lluvias. Pero en la selva sí hay leyes y normas. Nada ocurre por casualidad. Todo tiene una razón, una causa y un efecto. Aquí cae una hoja o se ve el el destelloAufleuchtendestello de una la luciérnagaGlühwürmchenluciérnaga por un motivo, todo responde a un el porquéGrund, Warumporqué. Ese porqué que se ignora en la expresión “es la ley de la selva” tiene sentido en Iquitos, la ciudad más importante de la Amazonía peruana.

    La selva tropical más grande del mundo es la Amazonía o Amazonia (la primera pronunciación es más comúngebräuchlich, üblichcomún en Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela). La región amazónica abarcarumfassenabarca zonas de Brasil, Guyanas, Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela y Ecuador. El río Amazonas tiene una extensión de 6400 kilómetros y es uno de los más largos del mundo. Amazonas es también un departamento en Perú y un estado en Brasil.

     

    Iquitos es la capital de la provincia de Maynas y de la región de Loreto, y es accesible únicamente por vías fluvialFluss-fluvial y aérea. Los viajeros ansiosos por acercarse a la naturaleza y su biodiversidad aprenden otras normas que son absolutamente necesarias e indispensableunverzichtbarindispensables para explorar, navegar y disfrutar al máximo la experiencia entre el el verdorPflanzengrünverdor y las aguas torrentoso/aflutartig, reißendtorrentosas de la selva.

    En Iquitos, el viajero quedará sorprendido por la casonaalte Villalas casonas de líneas y el acabado(hier) Aussehen, Stilacabados europeos construidas por los “el caucheroKautschukarbeitercaucheros” a finales del siglo XIX e inicios del XX. En ese periodo, la ciudad creció por la riqueza de los “barones del el cauchoKautschukcaucho”. Con ellos llegó la la explotaciónAusbeutungexplotación de los nativos, obligados a extraer(fig.) gewinnenextraer el preciado/akostbarpreciado látex del árbol de la shiringa (así es llamado en la zona). Muchos de ellos murieron en esa época de el abuso(hier) Übergriff, Raubbauabusos.


     

    Esas “leyes” –prácticas y sencillas, pero jamás escritas en un código– van desde el mirar bien antes de poner las manos sobre un tronco o el sacudirschlagen; schüttelnsacudir la cama a la hora de dormir, por si algún animal está dando vueltas por ahí; hasta el el acatamientoBefolgenacatamiento de las órdenes de los guías –ellos siempre deben liderar el grupo– y de los el motoristaMotorbootfahrermotoristas, quienes organizan a los pasajeros para mantener el balance de sus canoas o lanchas.

    Hay otras consideraciones. Estar siempre con los ojos bien abiertos para ver a los el guacamayoAraguacamayos, los caimanes, las la garzaReihergarzas, los el delfín rosadoAmazonasdelfindelfines rosados o cualquier especie que podría aparecer en el sitio menos pensado; porque así es la selva, sorprendente como ese el aguaceroWolkenbruchaguacero que cae en cualquier momento, por lo que no podemos olvidar el impermeable o poncho de lluvia.

     

    Incendios forestales

    El mundo estuvo pendiente el pasado verano de los el incendio forestalWaldbrandincendios forestales en la Amazonía, que solo en agosto quemaron una superficie de casi 30 000 km².  En Brasil se registraron más de 30 000 el foco de incendioBrandherdfocos de incendio en la zona, según los datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE) y su programa de incendios. Contando también los incendios en la selva de Perú y Bolivia, se registran cerca de 47 000 focos de incendio, la peor cifra desde 2010. Los incendios se deben a la deforestaciónRodungla deforestación, ya que este año no se han registrado mayores la sequíaTrockenzeitsequías.

    El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, calificó los incendios como “asuntos internos” y rechazarzurückweisenrechazó ayudas internacionales. Según el grupo ambientalistaUmweltschutzorganisationgrupos ambientalistas, en la gran mayoría de los casos la catástrofe se debe a la quema de bosques para conseguir espacio para el uso ganadero/aViehzuchtganadero o la la explotación minera(hier) Tagebauexplotación minera. La Amazonía es la selva tropical más grande del mundo y contribuye a absorber alrededor del 15 % del dióxido de carbono en la atmósfera.

    Para encontrar soluciones a la catástrofe los días 5 y 6 de septiembre se reunieron en Leticia (Colombia) los países Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam. Firmaron el llamado Pacto de Leticia para proteger la cuenca del río Amazonas y acordaron también trabajar en labores de la reforestaciónWiederaufforstungreforestación.

     

    ¿Quiere conocer más sobre Iquitos y la Amazonía? Entonces no se pierda el reportaje completo en nuestra revista Ecos 13 / 19.

     

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