Ecuador: La avenida de los volcanes que enamoró a Humboldt

    AVANZADO
    Tungurahua ist ein mächtiger Vulkan in Ecuador
    Von Ivonne Guzmán

    Al lugar donde se ha sido feliz no debieras tratar de volver, dice el dicho; o algo así. Pero a donde han sido felices los otros, no hay ningúnel impedimentoHindernis impedimento para ir e incluso volver, si es el caso. Y lo de ‘feliz’ es relativo, porque quién puede ser feliz sangrando por las encíasZahnfleischencías y labios, casi perdido el el entendimiento(hier) Verstandentendimiento, pasando fríos atroces, con la vista nublado/a(hier) getrübtnublada y los pulmones y el estómago deshechos… Alexander von Humboldt lo fue –y mucho– durante los meses que recorrió los Andes ecuatorianos, a los cuales describió como una de las regiones “más maravillosas y pintorescas del mundo”. Al menos en ese momento lo era para él. Y quién es uno para refutarwiderlegenrefutar a Humboldt.

    Aunque Humboldt no era infalibleunfehlbarinfalible. Va una prueba: que la la laderaAbhangladera del volcán Pichincha (4696 m s.n.m.) “no es muy bella”, dejó dicho por escrito. Quizá no la vio nunca una tarde de verano recortado/a(fig.) abgezeichnetrecortado su perfil negrísimo contra el cielo, minutos antes de que caiga la noche. Ni tampoco, rodeada de nubes gordas, grises y espesas anunciando un aguacero de proporciones(hier) gewaltig, gigantischde proporciones, un día cualquiera de abril. Porque quien haya visto el Pichincha –uno de los 31 volcanes activos que tiene Ecuador– no puede negarle su belleza. Pero también se sabe que sobre gustos y colores no hay nada escrito…

    La avenida de los volcanes

    La creencia popular asegura que fue el naturalista alemán quien acuñarprägenacuñó aquello de ‘la avenida de los volcanes’, para referirse a los cerca de 300 kilómetros de valle interandino que acoge a varios de los 98 volcanes (incluidos activos e inactivos) que están en territorio ecuatoriano. De hecho, Ecuador es tierra volcánica; uno de los 15 países con más volcanes del planeta.

    En buena parte de dicha avenida, no sólo Humboldt, sino un sinnúmero de estudiosos de la geología, la geografía, la botánica y, más recientemente, un nutrido/a(hier) reich an Zahlnutrido ejército de fotógrafos y videógrafos, han disfrutado del espectáculo natural y visual que estas elevaciones tienen para ofrecer a quienes quieran mirarlas. Ya sea al paso, desde la carretera a bordo de un automóvil, para disparar dos fotos con el el celular(LA) Handy, Mobiltelefoncelular y decir que estuvieron allí; también escalándolas y conociéndolas en detalle, sometidos a los el rigor(hier) Härterigores que estas montañas suelen imponer a quienes quieren recorrerlas a pie; o sobrevolándolas, para darse el lujo de verlas como poquísimos las han podido ver.

    Uno de esos poquísimos es el fotógrafo quiteño Jorge Anhalzer. A bordo de su el ultraligeroUltraleichtflugzeugultraligero lleva años sobrevolando buena parte de los picos que conforman la avenida y ha logrado captar imágenes de belleza superior. Al ver sus fotos se puede entender la la testarudezSturheittestarudez de científicos, escaladores profesionales o turistas caminantes entusiastas por acercarse a mirar de cerca estas misteriosas y antiguas presencias geológicas que llamamos volcanes, que fascinan tanto como aterrarin Schrecken versetzen, erschreckenaterran.

    Casi cualquiera de las fotos que Anhalzer ha tomado del Altar (5320 m s.n.m.), por ejemplo, materializa estas líneas que escribió Humboldt en su diario de viaje por la Real Audiencia de Quito, a comienzos del siglo XIX: volcán “de rara belleza”, cuyas nieves le parecen las más brillantes que haya visto nunca. Además, cuando la luz del atardecer pega en sus “cuernos”, a él su perfil le recuerda el de un “palacio encantado”. Es difícil describir el Altar, hay que verlo, aunque sea en foto, para comprender esa rara belleza de la que Humboldt habla. Para llegar hasta allá desde Quito hay que recorrer 166 kilómetros en auto, y luego emprender una caminata que demanda buen estado físico y la compañía de alguien que conozca muy bien la zona. A la belleza rara del Altar no se accede fácilmente.

    ¿Sabía usted que..?

    Este año 2019 se cumplen 250 años del nacimiento del naturalista y explorador alemán Alexander von Humboldt (Berlín, 1769-1859). Hermano menor de Wilhelm (1767-1835), Alexander von Humboldt puede considerarse como el fundador de la geografía moderna. Viajó por la América hispana (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, México y Cuba) entre 1799 y 1804. Entre 1805 y 1828 residió en París, donde estuvo recopilando el material que recogió en sus expediciones. Fruto de este trabajo son los treinta volúmenes que llevan por título Viaje a las regiones equinoccialÄquator-equinocciales del Nuevo Continente.

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