FOLLOW US

 

    Imaginar América Latina

    INTERMEDIO
    Ecos 5/2021
    Atacama-Wüste
    Von Octavio di Leo / Giancarlo Sánchez-Aizcorbe

    ¿Qué hace un viajero cuando no puede viajar y los países, que hasta hace poco le daban la bienvenida, cierran de pronto sus fronteras? Imagina paisajes, escucha historias y se deja llevar por los sonidos, los olores y los sabores de un mundo por conocer(hier, Welt) unbekannt, zum Kennenlernenpor conocer. El filósofo Immanuel Kant nunca salió de Königsberg, pero conoció el mundo a través de sus lecturas y de los relatos de los viajeros que recibía en su casa. La pandemia nos ha convertido a todos en Kant. A continuación, les presentamos cinco relatos latinoamericanos para que vean, oigan, saborear(hier) genießensaboreen e imaginen América Latina de norte a sur sin moverse de su casa.

    Cuba: del onírico/aTraumelonírico valle de los ingenio(hier) ZuckermühleIngenios a Santiago

    La Autopista Nacional, que debía unir La Habana con Santiago, comenzó a construirse en los años 70, pero se interrumpió en 1990, con la caída del Muro de Berlín y el inicio del Período Especial. Iba a servir, además, como pista de aterrizaje de los aviones soviéticos; hoy, en cambio, circulan más bicicletas, sidecares y la carretaKarrencarretas que automóviles. En agosto y a 40 grados de temperatura, un amigo periodista nos presta su vehículo de prensa extranjera y atravesamos la isla.

    (90er-Jahre) Sonderperiode in Friedenszeiten; un eufemismo inventado por el Gobierno cubano para la crisis económica en Cuba debido al derrumbe del bloque soviético.

    Los el guajiro(cub.) Bauerguajiros, con bigote y sombrero de paja, trotarim Trab reitentrotan y arrear(hier) Vieh treibenarrean vacas al monte. En el valle de los Ingenios subimos a la torre de Manaca Iznaga, construida en 1750, donde vigilaban a los esclavos para que no se escaparan de las plantaciones de caña de azúcar y hacerse cimarrones(hier) weglaufen und in Freiheit lebense hicieran cimarrones. En los carteles de la carretera y las fachadas de las casas aparecen los rostros del Che y Fidel, los héroes de 1959.

    Después de 878 km, la autopista desemboca en Santiago, con su castillo del Morro y sus cañones dorarse al sol(hier fig.) sich in der Sonne bräunendorándose al sol como reptiles, que protegen la bahía de piratas y terremotos a pocos kilómetros de Guantánamo, donde existe desde 1903 una base de Estados Unidos. En la ciudad conviven el el son cubano , (Musikstil) kuban. Son(Musikstil) kuban. Sonson cubano y el ron, el carnaval y las la celosíaGittercelosías en los conventos de la época colonial. Los cubanos, como los irlandeses, son grandes conversadores. Y no solo porque la vida transcurre al aire libre, sino también porque es el primer país del continente en eliminar el analfabetismo. Se puede hablar de política o de poesía con la primera persona que se cruza en la calle, hombre o mujer, blanca o negra, joven o vieja. A las siete de la mañana, una ventana se abre frente a la parada de la la guagua(cub.) Busguagua o autobús, y un señor de la guayabera(carib.) Leinenhemdguayabera y habano en los labios ofrece café recién hecho, negro como el petróleo, a los que esperan sin prisa a la sombra de las acacias –son las paradas donde más se conversa de América–.

    Oaxaca: Moctezuma y el el mole(mex.) Mole, würzige, sämige Soßenartmole

    Oaxaca es el lugar donde más lenguas indígenas se hablan en México. Las culturas han mantenido sus costumbres gracias a su accidentado/azerklüftet; hindernisreichaccidentada geografía, y la zona tiene una enorme diversidad biológica de reptiles, anfibios, mamíferos y plantas, muchas de las cuales han servido como comida, la leñaBrennholzleña, la fibra(hier) Faserfibras, medicinas, condimentos y colorantes durante miles de años. Los indios llamaban mexcal a las cabezas asadas de las la penca de maguey(mex.) Agavenblattpencas de maguey, que aún se venden en los mercados, y hoy se llama así al aguardiente que se destila de su jugo. La artista Leonora Carrington, en La invención del mole, reescribirneu schreibenreescribe el mito de uno de los platos que dan su identidad a México: el emperador Moctezuma y el arzobispo de Canterbury discuten sobre religión hasta que este se da cuenta de que el banquete será él mismo. Antes de morir, el arzobispo pide pavo hervido, tortillas de maíz y chocolate, tres de los ingredientes clavewichtig, Schlüsselelclave del mole, el plato mestizo por excelencia.

    Cuentan los expertos que antes de la Conquista existían 150 plantas domesticadas por los indígenas; hoy en día el Jardín Etnobotánico, en el centro histórico de Oaxaca, representa la gran diversidad de climas, formaciones geológicas y tipos de vegetación. Ocupa la antigua huerta del convento de Santo Domingo, construido en los siglos XVI y XVII, y conserva los canal de riegoBewässerungskanalcanales de riego originales, los el estanqueTeichestanques y la la calzada empedradagepflasterte Straßecalzada empedrada donde pasaban las carretas. Afuera hay pequeñas tiendas de especias, con torres enormes y apretadas de chiles de colores verde brillante, amarillo, naranja y escarlatascharlachrotescarlata. Y el olor del cacao que se tostarröstentuesta en una fábrica de chocolate, mezclado con el aroma de los ajíes, la canela y el el clavo(hier) Gewürznelkeclavo, se siente a una manzana de distancia.

    El ají , Chili(schote); “ají” se utiliza en América del Sur; en México y Centroamérica se dice “el chile”.

    A 10 km se encuentra el sitio arqueológico de Monte Albán, una de las ciudades más importantes de Mesoamérica, fundada en el 500 a. C. sobre la cima de una montaña, y capital de los zapotecas hasta el 800 d. C. En México, los el temblor(hier) Erdbebentemblores son parte del día a día y, al despedirnos de Oaxaca, la tierra se mueve por unos segundos que parecen interminables, y uno imagina cómo las ciudades que ahora son ruinas caían como castillos de naipes.

    Machu Picchu: alta ciudad de piedras

    A las ruinas incas de Machu Picchu siempre se viaja primero con la imaginación. Su popularidad es tan grande que todos las hemos visitado ya a través de una foto, un libro o un reportaje en Internet. Solo posteriormente, si tenemos suerte, cumplimos el sueño de estar ahí en cuerpo y alma. De hecho, su descubridor oficial, el profesor norteamericano Hiram Bingham, soñó también con Machu Picchu antes de ver por primera vez la ciudad en 1911. Estando en Estados Unidos, Bingham soñaba con descubrir Vilcabamba, la “ciudad perdida de los incas”. Se la imaginaba cubierta por la la maleza , Buschwerk, DickichtBuschwerk, Dickichtmaleza, entre las montañas y la selva. No sabía que medio siglo antes (en 1867) un ingeniero alemán ya la había descubierto, de casualidad: Rudolph August Berns, que rebautizarsesich umbenennense rebautizó a sí mismo, en español, Augusto; aunque su descubrimiento pasó casi inadvertido.

    Machu Picchu no defraudarnicht enttäuschenno defrauda. Siempre excita y rebasar(hier fig.) übersteigenrebasa nuestra imaginación. Lo primero que nos deja sin aliento (y no solo por la falta de oxígeno) es el vertiginoso paisaje. Machu Picchu está ubicado en una cima, a 2350 metros de altura, entre los Andes y la selva. Alrededor solo vemos montañas cubiertas de vegetación y abismos. Dos montañas dominan el paisaje, como la centinelaWächter, Wachtpostencentinelas de la la ciudad-santuarioheilige Stadtciudad-santuario: el Huayna Picchu (“Pico Nuevo”) y el Machu Picchu (“Pico Viejo”). El poeta chileno Pablo Neruda, en su poema Alturas de Machu Picchu, escribió versos que describen bien la sensación que invade al viajero: “Alta ciudad de la piedra escalar(poet., etwa) stufenartiger Steinpiedras escalares”, “Madre de piedra, espuma de los cóndores”, “Alto el arrecifeRiffarrecife de la aurora humana”. A Neruda lo sobrecogió lo que a cualquier viajero sobrecoge: la altura, el paisaje y la ciudad de piedra, que parece mitológica.

    Machu Picchu tuvo su época de esplendor en el siglo XV, bajo el dominio del emperador inca Pachacútec. Formaba parte de la serie de pucarás (fortalezas) y tambos (la posadaGasthausposadas) que se hallaban a lo largo de la red de caminos incas, y sirvió como lugar de retiro del inca. Quizá su la inaccesibilidadUnzugänglichkeitinaccesibilidad lo salvó de la destrucción de los conquistadores españoles.

    En una de las elevaciones de la ciudad, se halla el famoso intihuatana, un reloj solar de piedra de 1,80 metros de altura. Es quizá la construcción más llamativa de las ruinas. Parece un altar (¿para el sacrificio(Tier-)Opfersacrificios u la ofrenda(Essen) Opfergabeofrendas?) o tal vez una plataforma para que despeguen los famosos new age, como Shirley MacLaine o Cameron Díaz, ambas reconocidas adoradoras de los poderes mágicos de Machu Picchu. Precisamente la fama de Machu Picchu ha sido su el talón de Aquiles(hier fig.) Achillesfersetalón de Aquiles. En el año 2000, mientras se filmaba un anuncio de cerveza, una grúa cayó sobre el reloj solar y partió el gnomon o indicador de piedra. Restaurado, ha vuelto a amarrar (huatana) el sol (inti), ahora con una visible la grietaRiss; Spaltegrieta.

    Neugierig auf mehr?

    Dann nutzen Sie die Möglichkeit und stellen Sie sich Ihr optimales Abo ganz nach Ihren Wünschen zusammen.