La eñe, una letra con historia

    Es ist DER Buchstabe des spanischen Alphabets
    Von José María Domínguez

    Lo primero que me viene a la memoria al hablar de esta letra es la definición que de ella oí  a mi inolvidable maestra doña Teresa: “La eñe es la letra más chula del alfabeto, es la única que lleva sombrero”; y como después pude comprobar, no sólo del español, sino de los demás idiomas europeos. Una definición que hasta le cuadrarpassencuadra, por ser también la letra más joven del idioma español, ya que fue admitida en el alfabeto por la Real Academia en 1754.

    En el Alfabeto Fonético Internacional (AFI) aparece representada por el signo /ɲ/.  Quizás a su figura y juventud se debe que la ñ sea la letra predilecta y emblemática del mundo hispanohablante, tras superar algunos conflictos más bien de puro carácter técnico para lograr integrarse en los el teclado mecanográficoSchreibtastaturteclados mecanográficos, y no tener que escribir frases al estilo de “la Espana de los 40 anos”...; desde 2008 también está presente en las direcciones de Internet, y actualmente es el logotipo oficial del Instituto Cervantes.  
     

    Fonética y grafía

    Según el Manual de pronunciación española de T. Navarro Tomás, la Ñ representa un sonido palatalVordergaumenpalatal nasal, inexistente en latín, como en “rebaño” o “montaña”, el mismo sonido, por ejemplo, de la gn en francés, “Espagne” o en italiano “Spagna”, o nh en portugués (banho/baño). La ñ aparece comola inicial de sílabaAnfangsbuchstabe einer Silbe inicial de sílaba, y en muy contados casos de vocablo, como “ñandú”, “ñoño/alangweilig, fadeñoño”, etc.

    La eñe es la letra más chula del alfabeto

    Con razón advierte el autor citado que algunos tratados muy corrientes han extendido entre los extranjeros el error de considerar equivalentes el sonido de la ñ y el de n + y, lo cual hace confundir, por ejemplo, “Miño” y “el minioMennigeminio”. El catalán mantiene la doble la grafíaSchreibweisegrafía ny, ya en el propio nombre Catalunya/Cataluña. Y según el historiador José A. Maravall, el origen del el gentilicioEinwohnerbezeichnunggentilicio ‘español’ es pirenaico-francés: como “hispanione” pasó a “españón”, y luego a español, de la misma manera que el nombre Hispania se convertiría en España.

    Gracias a los copistas

    En su Manual de gramática histórica española, R. Menéndez Pidal destaca entre las formas de doble grafía latinas que pasarían al castellano como ñ, además de las ya citadas y otras, sobre todo las interiores dobles mn  (autumnus/otoño), así como nn, la más interesante no sólo en el aspecto fonético, sino también ortográfico, como “annus”/“año”. En los documentos españoles de los siglos XII al XVII que ofrece el Manual de la paleografíaPaläographie, Lehre von alten Schriftenpaleografía diplomática española (1972) puede admirarse la ingenteenorm, unermesslichingente labor de los escribanos o copistas y sus métodos para ahorrar tiempo y espacio; por ejemplo, reduciendo la doble nn a una sola con una rayita horizontal superpuesto/a, superponerdarüberlegen; aufeinanderlegensuperpuesta llamada tilde o la virgulillaTilde, Beistrichvirgulilla.

    El origen del gentilicio ‘español’ es pirenaico-francés: como “hispanione” pasó a “españón”, y luego a español

    Cómoda o intencionadamente, la rayita recta se fue irse ondulandoallmählich wellig werdenondulando, como en 1228 aparece en gallego. De Galicia pasó a Castilla como ñ, utilizada ya normalmente por Antonio de Nebrija en su Vocabulario, e integrada ya en la primera Gramática castellana del mismo autor (Salamanca, 1492): “... la g seguida de n se pronuncia con un sonido como de ñ, que se produce aplicando la lengua al paladar, como hacen los franceses”.    
    Como se cita inicialmente, para los extranjeros ha sido siempre una letra extraña. Ya a finales del siglo XV, en su Diálogo de la lengua, Juan de Valdés, diplomático en Nápoles, tiene que desplegar todas sus dotes didácticas para explicar a sus amigos interesados por el castellano, entre otros temas, la pronunciación de la dichoso/a(hier, ugs.) verflixtdichosa EÑE. A la pregunta de Marcio sobre la g seguida de n, Valdés le explica: “...la lengua castellana no conoce aquella pronunciación de la g con la n, y veréislo, porque no dize segnor, sino señor, sirviéndose de la tilde adonde vosotros os servís de la g (...). ¿Qué os parece desto?...” A lo que otro amigo, Pacheco, responde: “Paréceme tan bien que no os lo oso alabar(alt) zu loben wagenoso alabar”.

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 9/2017. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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