Las islas Canarias: escapada de invierno

    AVANZADO
    Naturpark Corralejo, Fuerteventura, die Kanarischen Inseln
    Von Giancarlo Sánchez-Aizcorbe Chiappo

    Extracto del artículo: Las islas Canarias, escapada de invierno

    Con cada viaje a las islas Canarias se renueva la sensación dela imposturaHochstapelei impostura. Quieren hacernos creer que estamos viajando dentro de España, que nada cambia o casi nada, el horario si acasowenn überhauptsi acaso: una hora menos. Nada más. Pero basta una miradita al mapa para sacarnos del error. No, no es España, es más África que España. Aterrizamos y se habla español, faltaba másselbstverständlichfaltaba más.

    Reconocemos de inmediato la fisonomía ibérica de sus habitantes, sus gestos y su hablar vociferantelautstark, schreiendvociferante. Qué esperaban. Todo parece estar en orden y acomodarse asich anpassen an, (hier) entsprechenacomodarse a las normas de la Península. Y, sin embargo, el paisaje en el que se mueven esos personajes es exótico como el de La tempestad de Shakespeare: volcanes, campos de lava, playas de arena negra, desiertos, palmeras, plantas extrañas...

    Esta mezcla de estar y no estar en África es lo que, tal vez, ha hecho tan populares entre los europeos las siete islas que componer(hier) bildencomponen el archipiélago canario. A ellas van los que quieren escapar de la vieja Europa y de los el rigorStrenge, Härterigores de su invierno. Porque las islas Canarias, además de ser su gran reserva solar, son el único lugar de la Unión Europea que conserva un ligero aire de Nuevo Mundo.

    Naturpark Timanfaya, Lanzarote, die Kanarischen Inseln

    Lanzarote

    El premio Nobel portugués José Saramago pasó los últimos 18 años de su vida en esta isla. Lanzarote fue para él un precioso el refugioRückzugsort, Zufluchtsortrefugio. Aquí escribió la mayoría de sus últimos libros, incluidos los Cuadernos de Lanzarote. No es difícil imaginar por qué Lanzarote le gustaba tanto. Cada isla del archipiélago tiene un carácter muy particular y diferente de las demás.

    En Lanzarote primarvorherrschenprima el color lava, las casas bajas y blancas, y el paisaje volcánico. Y la tranquilidad. Aunque existen unas cuantas playas de arena blanca, y muy bonitas (las playas de Papagayo, por ejemplo), la mayoría son de arena volcánica, lo cual no hace a esta isla muy atractiva entre los turistas que buscan playas idílicas. Por eso el turismo de masas todavía no ha hacer estragos(ugs.) Unheil anrichtenhecho estragos.

    Cada isla del archipiélago tiene un carácter muy particular y diferente de las demás

    Hay una razón adicionalzusätzlichadicional: el artista lanzaroteño César Manrique. Pintor, el escultorBildhauerescultor y, sobre todo, arquitecto, Manrique impedirverhindernimpidió que en la isla se construyeran edificios de más de cuatro pisos, obligando a los hoteles turísticos a mantenerse dentro de ciertos límites. Además, realizó una serie de obras arquitectónicas en armonía con la naturaleza que se encuentran entre las visitas obligadas de Lanzarote. Dos de las más impresionantes son el Mirador del Río y el jameo(etwa) vulkanische Höhlung, BeckenJameos del Agua. El primero es una edificación futurista ubicada a 465 metros sobre el nivel del mar sobre el Risco de Famara, cortado/a a picosteil abfallendcortado a pico sobre el océano Atlántico. Las vistas quitar el aliento(ugs.) den Atem raubenquitan el aliento.

    pasado el vértigowenn der Schwindel vorbei istPasado el vértigo, la playa de Famara ofrece una de las mejores posibilidades de toda la isla para bañarse. En los Jameos del Agua, Manrique añadió elementos arquitectónicos a un jameo natural. Un jameo es una especie de cueva formada por el el derrumbeEinsturzderrumbe del techo de un tubo volcánico. Dentro se tiene una fascinante experiencia espeleológico/aHöhlen(forschungs)-espeleológica. Y se come de maravilla.

    Pero el fenómeno geográfico más notable de la isla es, sin lugar a dudas, el el malpaísvulkanisches Ödlandmalpaís y los volcanes que conforman el Parque Nacional de Timanfaya, también llamado Montañas del Fuego. Si tres cuartas partes de Lanzarote están cubiertas de lava, aquí parecen estar concentradas todas las fuerzas volcánicas de la Tierra. Hay dos maneras de visitarlo: en autobús o a pie, mediante una excursión organizada.

    Merece la pena también visitar el Jardín de Cactus, construido por el ubicuo/aomnipräsentubicuo César Manrique. En él se pueden apreciar unos 5000 ejemplares de 450 especies de cactus.

     

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 1/2018. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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