Vitoria: La sorprendente capital del País Vasco

    AVANZADO
    Kathedrale Santa María de Vitoria
    Von Álex Ayala Ugarte

    No tiene ningún edificio fabricado con la placa de titanioTitanplatteplacas de titanio, como Bilbao, donde está el Museo Guggen­heim. Ni una playa elegante para el, la veraneanteSommerurlauber/inveraneantes, vecinos y surfistas como la de San Sebastián, que en su día fue el el retiroRückzugsortretiro preferido de los miembros de la la realezaKönigsfamilierealeza. Ni la fiesta de los Sanfermines, como Pamplona. No tiene un kilómetro cero emblemáticosinnbildlich, charakteristischemblemático, como el de la Puerta del Sol madrileñovon/aus Madridmadrileña. Ni techos de yeso, como los de la Alhambra granadina, que te trasladan al el mundo de ensueñoTraumweltmundo de ensueño de Las mil y una noches. Pero en Vitoria-Gasteiz, la sedeSitzsede del Gobierno y de las principales instituciones del País Vasco, una ciudad con alrededor de 250 000 habitantes que fue declarada Green Capital europea hace siete años, hay dos árboles y 42 metros cuadrados de áreas verdes por habitante. Y una antigua catedral que inspiró al autor de el superventasBestsellersuperventas británico Ken Follett cuando escribió Los el pilarSäulepilares de la tierra. Y el carril de bicicletaRadwegcarriles de bicicleta que permiten recorrer sus barrios de esquina a esquina sin echar de menos el coche. Y un museo de el naipeSpielkartenaipes con cartas del siglo XV elaboradas a mano. Y un el entramado(hier) Gefüge, Netzentramado único de el centro cívicoBügerhauscentros cívicos y centros para mayores donde se organizan constantemente el coloquio(hier) Konferenzcoloquios y cursos. Vitoria es una ciudad sui generis que ha sido pensada, sobre todo, para ser caminada, y que, además, se contar(hier) erzählencuenta a sí misma. Allí las paredes comparten historias que no suelen aparecer casi nunca en las guías turísticas.

    El nombre oficial de la ciudad es Vitoria-Gasteiz. En español se dice Vitoria y en vasco (euskera) Gasteiz. La aldeaDorfaldea original que se encontraba sobre una colinaHügelcolina se llamaba Gasteiz. En 1181, el rey Sancho VI de Navarra la rebautizarumtaufenrebautizó como Nova Victoria, origen del nombre Vitoria.

    En algunas de sus fachadas vemos a ancianos de la miradaBlickmirada profunda, y en otras hay el tejidoGewebetejidos, instrumentos musicales, flores, ríos, animales... todo pintado, todo muy grande. Los el muralWandbildmurales –que ocupan buena parte de las paredes del el Casco AntiguoAltstadtCasco Antiguo de la ciudad, y de los barrios viejos, y de algunos barrios más jóvenes– tienen títulos que invitan a reflexionarnachdenkenreflexionar y a echar raícesWurzeln schlagenechar raíces: “Continentes”, “la cresta de la arruga(etwa) FaltenkammEn la cresta de la arruga”, “La noche más corta”, “Cubierto de cielo y estrellas”. Y algunas casas lucirleuchtenlucen hoy tan llenas de colores que pareciera que estos siempre han estado ahí, esperando a alguien que los descubriera.

    Wandbilder in Vitoria

    “Estos murales nos muestran detalles que no suelen aparecer en los libros. Resumen las la inquietudBeunruhigunginquietudes de los vecinos, y también, en parte, su pensamiento”, dice Verónica Werckmeister, una de las fundadoras del el itinerarioRouteItinerario Muralístico, una ruta alternativa e íntima que revela mucho más de lo que la ciudad sugerir(hier) scheinensugiere a primera vista.

    El recorrido propuesto no se centra ni en los monumentos en homenaje a personalidades que ya muchos han olvidado, ni en el el relatoErzählungrelato decimonónicoauf das 19. Jhdt. bezogendecimonónico de los académicos, sino que nos animar amotivierenanima a descubrir Vitoria con la mirada del cazador que no sabe dónde aparecerá su la presaBeutepresa. Este recorrido tiene que ver con lo cotidianoalltäglichcotidiano y con lo que hace la gente –con sus conquistas y con sus la aspiración(hier) Streben, Hoffnungaspiraciones–; y es el ejemplo perfecto para entender que cuando transformamos los espacios urbanos en un el lienzoLeinwandlienzo cambian hasta los estados de ánimo.

     

    Lea el reportaje completo y conozca más sobre esta bonita ciudad en Ecos 12 /19.

     

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