Colombia: en territorio wayuu

    AVANZADO
     La Guajira, Kolumbien
    Von Elsa Mogollón-Wendeborn

    Extracto del artículo: Colombia. En territorio wayuu. Donde el desierto se une con el mar

    Allí estamos todos, mirando el profundo cielo estrellado; fascinados ante tan bello espectáculo; sin hablar, sin escuchar nada más que el rumor de las olas del mar. Aunque nos encontramos en el Caribe, no queda nada de la la algarabíaGeschrei; 
Durcheinanderalgarabía que caracteriza la región. En medio del desierto de la alta Guajira reina el silencio.
    Un viento fresco nos acaricia la piel maltratada por el intenso sol de un día en el desierto. El cielo está despejado/awolkenlos, heiterdespejado y podemos ver infinidad de estrellas, la la Vía LácteaMilchstraßeVía Láctea en todo su esplendor, y mi constelación favorita: la Cruz del Sur, la que me anuncia que he llegado a casa.

    Estamos en el norte de Colombia, en el punto más septentrionalnördlichseptentrional de Suramérica, aquí se acaba el sudcontinente y fundirseverschmelzense funde en un abrazo con el mar Caribe. Nos hallamos en territorio wayuu, la etnia más numerosa de Colombia, que ahora debatirse entreringen mitse debate entre el progreso del turismo y la conservación de sus tradiciones. Hemos venido a conocer una regióninhóspito/aunwirtlich inhóspita pero de una belleza sin igual, en la que se unen las arenas amarillas del desierto con el verde aguamarina del mar Caribe, un lugar maravilloso y auténtico que nunca podrá olvidar.

    De lo que debe olvidarse en esta aventura es de la comodidad. No hay buenos hoteles, no hay restaurantes finos, no hay la cobertura de internetInternetverbindungcobertura de internet ni los adelantos tecnológicos a los que estamos acostumbrados; pero verá un paisaje alucinante y se acercará a una de las culturas más auténticas de Colombia, la cultura wayuu.

    La sal del mar

    La primera vez que visité la Guajira hace 30 años era casi imposible llegar más allá de Riohacha, la capital del departamento. Durante años no había carreteras pavimentadas para atravesar la península, y sin la compañía de un guía guajiro el riesgo de perderse en el desierto era demasiado grande. Hoy, por lo menos, se puede llegar bien hasta la ciudad de Uribia, y con un el campero de cuatro traccionesGeländewagen mit Vierradantriebcampero de cuatro tracciones hasta el Cabo de la Vela y seguir por la alta Guajira.
    El lugar ideal para comenzar la aventura en territorio wayuu es Riohacha, la ciudad fundada en la desembocadura del río Ranchería; tiene un lindo paseo marítimo, en el que las mujeres wayuu venden sus tradicionales mochilas multicolores, susla fajaSchärpe fajas y sus mantas.

    La mochila es la máxima expresión del tejido wayuu. Las mujeres son las encargadas de tejerwebentejer la mochilaRucksackmochilas, hamacas y el chinchorrotyp. feste Wayuu-
Hängemattechinchorros. Ellas dominan el arte de las agujas y el el telarWebstuhltelar desde que la mítica araña Wale Keru enseñara a tejer a la primera wayuu. De sus manos depende su prestigio en el clan y buena parte de los ingresos de su familia. Los precios de las mochilas varían según el tamaño, la combinación de colores o los diseños, que llaman “kanaas”, dibujos únicos de formas geométricas que representan animales, plantas y la cosmovisión wayuu.

    Wayuu Frau mit Kindern in La, Guajira, Kolombien

    Comprar una mochila a una mujer wayuú es ayudar a una familia, así que adquirimos varias llamativas mochilas y pulseras; nos despedimos de Riohacha y seguimos el recorrido por la península de la Guajira hasta Manaure, donde vemos el proceso de la extracción de sal marinaMeersalzgewinnungextracción de sal marina. La blancas lomas de sal son impresionantes. Les recomiendo llevar unas buenas gafas de sol para recorrer las salinas de Manaure, y contratar a un guía que les explique su historia y desarrollo.

    La cultura wayuu

    La patria de los indígenas wayuu tiene una extensión de unos 27 000 km2 desde la península de la Guajira, en el norte de Colombia, hasta el noroeste de Venezuela, en el estado de Zulia. Está formada por una la sabana xerófilaTrockensavannesabana xerófila (baja Guajira) y una inmensa estepa árida y semiárida (alta Guajira), y protegida por el mar Caribe y el denominado Macizo Guajiro, conformado/a porgebildet vonconformado por las la serraníaBerglandserranías de Macuira, Jala’ala, Chiare, Cojoro y la de Cocina, además del Cerro de la Teta o Epitsú. Este es el territorio que les ha quedado después de que los colonos y los ganaderos alijunas les fueron quitando las tierras más aptas para la agricultura en la baja y la media Guajira.

     Punta Gallinas, Kolombien

    En la Guajira residen 270 413 wayuus, reunidos en 23 castas o grupos familiares, según el censo DANE 2005, y unos 52 000 en Venezuela, según el censo binacional de la cultura wayuu realizado en 1992. Hablan la lengua wayuunaiki, y un 32 % también español. Son una etnia de estructura matrilinealmatrilinear, bzgl. der weibl.Vorfahrenmatrilineal y clánica, que se dedica básicamente al el pastoreoHüten; Hirtentätigkeitpastoreo de chivos y ovejas, a la producción de sal, a la pesca y al tejido. Los wayuus vivían felices, aislados del resto del país, dedicados al pastoreo en una península árida que no despertaba grandes intereses económicos, hasta que encontraron carbón y el gas naturalErdgasgas natural en su territorio, y el mundo –como ellos lo conocían– comenzó a desmoronarsezerstört werdendesmoronarse. Ya nada les pertenecía: ni los ríos, como el Ranchería, que daba de beber a los indígenas y a sus animales, ni la tierra que se dividió y ahora pertenecía a extraños.

    En 1985 se levantó el Cerrejón, la décima mina de carbón a cielo abiertoKohlemine im Tagebaumina de carbón a cielo abierto más grande del mundo (el 56,5 % de las reservas nacionales, unos 3728 millones de toneladas), se construyó un ferrocarril sólo para transportar el carbón desde la mina, y se creó un puerto sólo para sacarlo del país; después comenzó la explotación del gas natural
    (el 43,4 % de las reservas nacionales, con una producción diaria de 400 millones de pies cúbicos); y comenzaron a llegar colonos alijunas a trabajar y a quedarse en un lugar que antes sólo había pertenecido a los indígenas. Con las minas se suponía que llegaría también el progreso, pues lasla regalía(hier) Nebeneinnahmen regalías por la explotación mineral se quedarían en este departamento. No ha sido así.

     Guajira, Cabo de la Vela, Kolombien

    Fuera de pequeños proyectos de infraestructura no se ve el progreso en la Guajira ni en su población. El 66 % de los wayuus no ha tenido ningún tipo de educación, y sólo un 20 % ha cursar la primariadie Grundschule absolvierencursado la primaria. El año pasado los wayuus fueron noticia porque sus niños morir de desnutriciónan Unterernährung sterbenmorían de desnutrición. No hay casi agua para los cultivos. Las del río Ranchería, que era el el caudal hídricoWasserspeicher, -lieferantcaudal hídrico más grande de la región, fueron represarstauenrepresadas en 2010 en un proyecto llamado El Cercado y usadas en la minería; ahora no llegan a las poblaciones localizadas a lo largo de su el cauceFlussbettcauce. El el abandonoVernachlässigungabandono del gobierno nacional, la corrupción del gobierno local, sus propias tradiciones y los intereses económicos de las multinacionales han obligado a los wayuus a ser nómadas, buscando los mejores lugares para el pastoreo, y han puesto en peligro la vida de miles de niños de esta etnia.

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    Dieser Beitrag stammt aus der Zeitschrift Ecos 12/2017. Die gesamte Ausgabe können Sie in unserem Shop kaufen. Natürlich gibt es die Zeitschrift auch bequem und günstig im Abo.

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